Hoy he descubierto un nuevo ingrediente: el azuki, una legumbre de sabor dulce que nos ha encantado!! Para más información, os dejo un enlace a Santa Wikipedia, aquí.
Esta legumbre tiene una cantidad de propiedades nutricionales que me han llamado mucho la atención! Son perfectas para desintoxicar y liberar al organismo del exceso de líquidos y, además, tienen una alto poder alcanizante, es decir, que son perfectas para nuestros huesos.
Hoy un plato nutritivo y reconfortante. Un plato que alimenta el cuerpo y el alma. Alimenta tanto, que yo me he tenido que comer una mini-ración.... y es que a mis hij@s les encanta las legumbres!!! Y ésta no iba a ser menos... ;-) Así que tocó repetir...
Eso si, nada de legumbre seca... Siempre con "caldito" para poder mojar pan.... Estos niñ@s, me salen por un ojo de la cara!!! jajajajajaja
250 gr azuki ecológico Eco-Salim
750 ml agua
1 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de comino en grano
1 cebolla ecológica grande
500 gr calabaza ecológica a dados
1 cucharada de salsa de soja
Aceite de oliva virgen extra
Poner el azuki en remojo con el agua la víspera.
Hervir el azuki junto con la sal y el comino. Yo lo hice con olla a presión rápida y la cocí en 15 minutos. No sé cuánto puede tardar con otros métodos... no más que una alubia normal... Reservar.
Dorar la cebolla cortada en juliana con un par de cucharaditas de aceite. Cuando coja color, añadir la calabaza, un poco de sal y tapar. Dejar a fuego lento hasta que la calabaza esté al dente.
Añadir el azuki (con la cantidad de agua al gusto. La receta original usa muy poca agua de la cocción y queda un guiso seco. Como os comentaba antes, yo puse todo el agua para que pudieran mojar pan).
Añadir la soja y servir muy calentito.
SALUT!