De los pocos recuerdos "culinarios" de mi infancia, me quedo con la comida del domingo. Y eso que era como el día de la marmota... cada domingo era igual: psiscolabis, paella y brazo de gitano.
Cuando se acercaba la hora de comer, nos juntábamos con mis tíos y abuelos para hacer el "vermut". Ellos claro! Los niños nos contentábamos con patatas de bolsa, olivas, berberechos y un vaso de refresco. Todo un lujo después de una semana bebiendo agua!!! jajajaja (Ahora odio los refrescos y todas sus variantes!!!! como cambiamos con los años...).
Mientras se acababa de cocer el arroz, los niños acompañábamos a los papás a la pastelería del pueblo a comprar aquello que llevábamos toda la semana esperando: el brazo de gitano!!! La idea de acompañarlos era para ver si, a más a más, caía alguna chuche... niños!!! jajajaja
El brazo de gitano nos sabía a gloria!!! Y eso que siempre se alternaba la crema con la trufa.. rutina dominical!!! jajajaja
En cuanto vi el reto de las chicas de Film&Food, a mi memoria vino el brazo de gitano de mi infancia... y es que el reto de este mes es hacer el plato que nos volvía locos en nuestra infancia!!! Eso sí, me negaba a hacer un brazo de gitano de crema o trufa... los acabé aborreciendo!!! Así que he modernizado un poco esta delicia que en casa voló...
Ingredientes:
Para el bizcocho:
100 gr harina de trigo ecológico
100 gr azúcar
4 huevos ecológicos
Para el relleno y la cobertura:
250 gr queso mascarpone
1 lima ecológica
4 cucharadas de azúcar
Frambuesas ecológicas
Preparar el bizcocho: separar las yemas y las claras. Montar las claras con un pellizco de sal y reservar. Batir las yemas con el azúcar hasta que dupliquen o tripliquen su tamaño. Añadir la harina tamizada e incorporar, con movimientos envolventes, las claras montadas.
Verter el contenido en un molde cubierto con papel vegetal y meter al horno a 200º unos10 minutos o hasta que esté dorado. Al sacarlo del horno, enrollar la placa con el papel vegetal y dejar enfriar.
Mientras, preparar la crema de mascarpone: batir el mascarpone junto con el azúcar, el zumo de la lima y su ralladura. Reservar en la nevera.
Cuando el bizcocho esté frío, desenrollar y extender una capa "gordita" de crema por encima. Poner las frambuesas (reservar algunas para decorar) y volver a enrollar. Cubrir con el resto de la crema y decorar.
Dejar enfriar en la nevera.
SALUT!