Lo reconozco: no me gusta la mermelada en las tartas y menos de albaricoque... debo ser rara... Por eso nunca había hecho la famosa Sacher. Al final me he animado... aunque el relleno no es de albaricoque.
Llevo un par de semanas en plan mermeladero total (de ahí mi poca presencia en el mundo bloguero.... lo siento, pero no doy para más!!!). El día antes de hacer la Sacher, estuve haciendo mermelada de fresas y, como nos gusta tanto, me guardé unas cuantas para hacer una confitura pensando en la tarta... Todo un acierto!!! Una confitura con mitades de fresa, donde notas en cada bocado el trozo de fruta... mmmmmm...
Ju ya me ha dicho bastantes veces que cuando repetimos... no la haré esperar ;-) Esta vez, por eso, la haré a una hora decente... Ésta la hice a horas intempestivas y lo único que conseguí fue, además de tener sueño al día siguiente, que se me cayera una vez acabada... y... maldita Ley de Murphy, a qué no sabéis de que cara cayó???? grrrrr
Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Abril nos invita a preparar una tarta clásica austriaca: la Tarta Sacher.
60gr. de almendra cruda ecológica
50gr. de harina de trigo ecológica
50gr. de azúcar glas
50gr. de azúcar
50 gr. de mantequilla
3 huevos ecológicos
75gr. de chocolate ecológico
5gr de levadura química
Una pizca de sal
1 cucharadita de esencia de vainilla ecológica
Confitura casera de fresas (200 gr de fresas a mitades, 70 gr azúcar)
Cobertura: 125gr. de chocolate ecológico, 125gr. de nata 35%, 25gr. de mantequilla
Para el bizcocho. Derretir el chocolate al baño María. Mientras, triturar las almendras (también se pueden tostar un poco antes).
Batir con las varillas el azúcar glas con la mantequilla en pomada. Cuando se haya creado una crema, incorporar el chocolate derretido (y templado). Batir bien. Añadir una yema de huevo, incorporar bien, luego la siguiente y así con las tres. Poner la esencia de vainilla y el polvo de almendras y mezclar bien.
Montar las claras. Cuando estén casi montadas, añadir el azúcar y acabar de montar.
Incorporar las claras a la mezcla anterior, con movimientos envolventes, intentado que las claras no se bajen.
Tamizar la harina, la sal y la levadura. Integrar a la mezcla anterior, poco a poco, y con movimientos envolventes de nuevo.
Verter en el molde, previamente encamisado. Dejar reposar mientras se calienta el horno a 150º. Hornear, en mi caso 50º, hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio.
Desmoldar y dejar enfriar en una rejilla.
Una vez frío, cortarlo por la mitad y añadir la confitura de fresas y tapar.
Para la cobertura. Hervir la nata, sacar del fuego y poner el chocolate a trocitos. Remover hasta que se derrita. Incorporar la mantequilla en pomada y mezclar bien hasta que se derrita, también. Dejar enfriar un poco y cubrir la tarta.
Se recomienda comer después de una magnífica comida, con unos amigos muy especiales ;-)
SALUT!