Vaya fin de semana más estupendo!!! Y lo mejor de todo: ya tenemos terreno para nuestro huerto!!!! Espero poder disfrutar de verdura conreada por nosotros este verano... que ganitas!!! Eso si, tengo unas manos.... pero vale la pena!!!! ;-)
Y para celebrarlo, una receta 100% casera... vale... 99% que el queso rallado del gratinado no lo he hecho yo... jajajajajaja. Una lasaña que nos ha gustado mucho a todos!!! Si hubierais visto a los mellis.... cómo gozaron!!! y yo más viéndolos!!! ^__^
Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de marzo nos invita a preparar un plato clásico de la cocina italiana: Lasaña. En mi caso, una lasaña de pasta fresca casera de espinacas y requesón a las hierbas casero con bechamel de cebolla.
Ingredientes:
Para la pasta fresca:
150 gr de harina de trigo integral ecológica
Una pizca de sal
1 huevo ecológico
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
5 cucharadas de agua (normalmente pongo 4 pero al ser harina integral necesita más)
Para el requesón de hierbas:
1 litro de leche de productores locales
Zumo de 1/2 limón
Hierbas frescas picadas muy pequeñas (puse albahaca, perejil, orégano y cilantro)
Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
Sal
Para las espinacas:
Dos manojos de espinacas ecológicas
2 dientes de ajo ecológicos
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal
Para la bechamel de cebolla:
1/2 cebolla ecológica
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas colmadas de harina de trigo ecológica
Nuez moscada molida
Leche de productores locales
Sal
Lo que parece super trabajoso es muy sencillo. Yo hago parte de la receta la noche anterior:
La noche antes preparar las placas de lasaña: mezclar todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y un poco elástica. Pasarla por la máquina de pasta y cortar las placas de lasaña al gusto. Dejarlas secar toda la noche.
Limpiar bien las espinacas. Picar los ajos y sofreírlos en el aceite en un wok. Cuando empiecen a dorarse, añadir las espinacas hasta que estén cocinadas (en 4-5 minutos están).
Mientras, preparar el requesón: poner a hervir la leche. Cuando empiece a hervir, añadir el zumo de limón y esperar que se corte. Mover. Colar muy bien (yo tengo unas telas que me han regalado unos productores de quesos del Berguedà). Añadir las hierbas y el aceite de oliva y mezclar bien.
Al día siguiente: cocer las placas de lasaña en abundante agua salada hirviendo. Poner una placa de pasta, una capa de espinacas, capa de pasta, capa de requesón, capa de pasta... A nosotros nos gusta la lasaña con pocas capas (somos de boca pequeña... jajajajajajajaja).
Ahora sólo falta preparar la bechamel: freír la cebolla muy picada en aceite de oliva a baja temperatura. Cuando esté bien transparente, añadir la harina y tostarla un poco. Incorporar la leche, poco a poco y sin dejar de mover hasta obtener la densidad que más os guste. Salar y añadir nuez moscada recién molida. Poner la bechamel por encima de la lasaña y espolvorear un poco de queso rallado.
Meter al horno para calentarla y gratinar.
SALUT!